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Las voces de equinoXio

Desafíos del crecimiento en Colombia: ¿políticas insuficientes o deficientes?

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

26 dAmerica/Bogota mayo dAmerica/Bogota 2010 12:42 COT

Así llamó Fedesarrollo al Debate de Coyuntura Económica llevado a cabo el pasado 12 de Mayo en el Salón Esmeralda del Hotel Tequendama en la ciudad de Bogotá con el patrocinio de la Fundación Konrad Adenauer (KAS) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Con el lanzamiento del libro Desafíos del crecimiento en Colombia: ¿políticas insuficientes o deficientes? editado por Fedesarrollo y el BID cuya presentación estuvo a cargo de Fidel Jaramillo (asesor reegional del Departamento de Países Andinos, BID), Guillermo Perry (investigador asociado a Fedesarrollo) y Marcela Meléndez (consultora independiente), estuvieron en el panel de discusión los asesores económicos de tres de los candidatos a la presidencia de Colombia: María Angélica Arbeláez (Rafael Pardo), Andrés Escobar (Juan Manuel Santos) y Salomón Kalmanovitz (Antanas Mockus) junto con Javier Gamboa, vicepresidente ejecutivo del Consejo Privado de Competitividad Colombia.

En el libro, Fidel Jaramillo, Guillermo Perry y Marcela Eslava junto con los demás autores, tratan de reflexionar por qué pese a que los países latinoamericanos presentaron altas tasas de crecimiento durante un período más o menos largo de tiempo y de que Colombia haya registrado un crecimiento menos volátil que el de otros países de la región, el crecimiento del país ha sido tan pobre y de ninguna medida sobresaliente respecto al crecimiento de otros países con características similares. Haciendo un breve recorrido por la historia de las políticas públicas en Colombia hasta analizar si las políticas aplicadas hoy en día son las adecuadas, necesarias y suficientes para los problemas que ellos han detectado como los causantes del bajo crecimiento económico del país.

Fidel Jaramillo trata de vislumbrar no sólo el hecho de que Colombia haya tenido tan bajo crecimiento sino que además su productividad se ha estancado haciendo que la brecha de crecimiento entre Colombia y los países desarrollados aumente.

¿Qué pasa? Lo mismo que ya se sabe: el problema es estructural. ¿Entonces? Pues atacar el problema de raíz y establecer las políticas adecuadas que den solución a ese problema estructural. La pregunta siempre será: ¿Cómo?

Jaramillo explica que existe una serie distorsiones que no ha sido identificada claramente, es decir, no se tiene una lista detallada de manera que se le pueda dar algún orden para saber qué es lo que va a atacarse primero. Y también existen restricciones de otra índole: financieras, humanas, legislativas, etc.

Esto para mí implica una gran dificultad: el problema “estructural” de Colombia, no sólo es grande sino muy viejo. Por estar aplicando políticas paliativas el problema ha persistido a través del tiempo de manera que “el enano se agrandó” y la cuestión está en cómo “priorizar”: ¿cómo catalogar algo de importante, urgente o extremadamente urgente? ¿Son excluyentes estas tres categorías?

Jaramillo propone una estrategia bastante plausible y es usar una metodología estilo árbol de la siguiente manera: 

  • Empezar con un modelo simple que identifique los determinantes “próximos” del crecimiento;
  • Investigar qué factores presentan el mayor impedimento al crecimiento: ir sistemáticamente a través del árbol de decisiones buscando posibles “culpables”;
  • Identificar qué distorsiones específicas están detrás de dichos impedimentos, plantearse hipótesis y analizar sus implicaciones.

Si la distorsión es restrictiva, entonces el investigador deberá observar “síntomas”:

  • Luego de evaluar cuán grave es una restricción y sus síntomas, el investigador deberá formular una cadena causal lógica que explique los hechos observados y sus implicaciones. Esto es, formular un síndrome (del griego  van juntos, refiriéndose a la asociación de varias características reconocibles que ocurren juntas en determinada patología);
  • La solidez del diagnóstico debe ser examinada chequeando el conjunto de síntomas que deben ser observadas en dicho posible síndrome y sus implicaciones;
  • Identificando el síndrome y las restricciones activas deberían ser insumos clave en el diseño e implementación de políticas de desarrollo productivo (ver presentación completa).

Al parecer, bajo esta metodología se identificaron los tres obstáculos más restrictivos del crecimiento en Colombia:

  • Baja apropiabilidad de los retornos a la inversión;
  • Bajos retornos sociales;
  • Bajo acceso al financiamiento.

Sin embargo, aunque identificado el problema parece que no ha habido efectividad por parte del Estado para resolverlo, lo cual es ya un problema igualmente serio. ¿Qué tan capaz es el Estado de resolver su problema estructural una vez que éste ha sido identificado? ¿Existe la garantía  de la continuidad de las (buenas) políticas de un gobierno al siguiente? 

En el capítulo 2 del libro, Revisando de Nuevo el Crecimiento Económico en Colombia – Una Perspectiva Microeconómica, Marcela Meléndez expone como los mayores obstáculos del crecimiento económico colombiano los siguientes:

  • Orden público;
  • Cambio en las reglas tributarias;
  • Debilidades en el ejercicio de la competencia;
  • Infraestructura de transportes;
  • Retornos a la inversión – Acceso al financiamiento;
  • Conflicto armado.

No voy a explicar en detalle lo que dijo de cada uno porque me tomaría mucho tiempo y espacio (si le interesa, puede comprar el libro, leer con detenimiento y hacer todas las críticas que le surjan porque de algo sí estoy convencida: este análisis está muy breve). Solo voy a decir que Meléndez muestra al Conflicto Armado como una de las mayores restricciones a la inversión, incluso por encima de los otros obstáculos mencionados (y otros no mencionados que deberían estar, como la falta de credibilidad en las instituciones, por citar alguno)

Guillermo Perry habla sobre La política industrial en Colombia en el capítulo 3 con Meléndez. Hace un breve recuento de lo que “estaba” a lo que se usa en la actualidad. Perry explica que “hemos logrado un tránsito de Políticas Industriales Tradicionales (PIT) a Políticas de Desarrollo Moderno (PDM)” o, como él mismo lo llama, un cambio de paradigma. Es evidente que la palabra tránsito tiene mucho peso en esa frase, porque el cambio no es total, no es que antes estuviéramos en una situación y ahora en otra distinta u opuesta, no. Estamos en un tránsito, hemos avanzado mucho hacia las PDM pero aún perviven algunas PIT que Perry y otros economistas están de acuerdo en que hay que abolir. Fidel Jaramillo llama a esto una especie de “esquizofrenia”, es decir, una convivencia entre las PIT y las PDM; un modelo basado en PDM pero con alguna aplicación de las PIT, por lo que considera que las intervenciones del Estado son ineficientes y que el país es aún muy vulnerable, tal como quedó evidenciado con la crisis económica mundial del año pasado: si bien se pudo sortearla medianamente bien, la economía quedó maltratada.

¿Qué significa todo esto? Que hemos avanzado de un modelo proteccionista hacia un modelo competitivo.

Políticas Industriales Tradicionales
Políticas de Desarrollo Moderno
Pasamos de:
A:
 
 
Sustitución de importaciones
Promoción de exportaciones bajo regulación de la OMC
De aranceles, subsidios e incentivos fiscales en industrias nacientes y estratégicas
Políticas de desarrollo incentivando empresas emergentes (que ellas se sostengas por sí mismas), eliminando fallas de mercado
Economía cerrada y proteccionista
Tratados de libre comercio
Exenciones tributarias y Zonas Francas de Exportación
Acceso a crédito
Institutos públicos de investigación
Coordinación y provisión subsidiada de servicios de exportación para el
desarrollo de nuevos mercados:
Lo que aún subsiste de la PIT
Lo que existe de la PDM que se espera continúe y lo que falta
Provisión pública de educación subsidiada sólo en habilidades básicas, no en habilidades especiales lo que no genera competitividad.
 Subsidios parciales en Investigación y Desarrollo
 Predominio de estudios cortos que dañan la calidad de la educación
Reducir los costos de información
Subsidios concentrados en universidades públicas
Aumento de la cooperatividad entre universidades y empresas
 
 Protección de los derechos de autor y propiedad intelectual
 
Oferta competitiva de las empresas

 

Perry enfatiza en el cambio de Intervenciones Verticales (IV) (hacia unos pocos) hacia Intervenciones Horizontales (IH) (que involucren a todos o la mayoría). Dentro de las IH están la promoción de exportaciones, el acceso al crédito para las Mipymes, la promoción a la innovación entre otros, es decir, todo aquello que contempla la PDM (Ver presentación completa).

La crítica fundamental está en la mala asignación de los recursos del Estado y en la ineficiente provisión de los bienes públicos debido a las PIT ocasionando que los recursos vayan generalmente hacia los sectores que están en declive y esto origina la perversión del sistema.

Por el contrario las PDM le apuestan a aquellas empresas que pueden sostenerse por sí mismas y que resulten productivas en el mediano y largo plazo; es decir, el Estado debe proveer las condiciones necesarias para que las nuevas empresas surjan y que las ya existentes puedan mantenerse por sí  mismas. La figura del “padre Estado” proveedor de todos los bienes y servicios de la economía y protector omnipotente debe ser desterrada. De ahí que el “subsidio” debe ser una herramienta utilizada con cautela, determinados criterios o en sectores muy específicos (Investigación y Desarrollo) y en cualquier caso no siempre proveniente del Estado, los subsidios y demás tipo de ayuda económica de ese estilo, vuelven a los agentes sociales perezosos e improductivos, en lugar de generar desarrollo, retrasa porque impide que las personas exploten todo su potencial. Por eso, dentro de las PDM se aboga más por el crédito que por el subsidio.

Hay algunas conclusiones claras a las que llegan los tres investigadores

 

Por un lado están plenamente de acuerdo en que la intervención del Estado debe ser exclusivamente para eliminar las fallas de mercado. La excesiva intervención del Estado lo único que hace es entorpecer el libre funcionamiento del mercado;

  1. Debe existir un diálogo entre lo público y lo privado: Tanto el sector público como privado deben tener un diálogo claro y permanente para que pueda identificarse realmente qué es lo que falta, cuáles son las necesidades reales y cómo deben satisfacerse. Y está claro que cuando se habla de necesidades es a todos los niveles y en todos los sectores y la esfera pública como la privada deben tener su participación en esto. Obviamente ellos son consientes de que identificar los “faltantes” es realmente complejo; y esa es una de las razones por las cuales el Estado falla en la provisión de bienes públicos, bien sea porque no provee los que son o porque los provee de manera insuficiente.
  2. ¿Cuáles son las políticas adecuadas? Una vez identificados los problemas o (para llamarlos adecuadamente) mayores obstáculos del crecimiento en Colombia, las políticas públicas deberían centrarse en ellos.

 ¿Cuáles son las fallas del mercado que el Estado debe resolver? 

  • Bienes públicos:
    • Ambiente de negocios;
    • Educación de la fuerza de trabajo;
    • Infraestructura y logística;
    • Regulación de mercados.
  • Externalidades:
    • I&D;
    • Entrenamiento y capacitación profesional;
    • Descubrimiento de nuevas actividades.
  • Problemas de coordinación e información
  • Fallas de gobierno:
    • Captura, transparencia, ineficiencia, etc.;
    • Incapacidad de identificar necesidades del sector privado.
  • Intervenciones pueden ser muy transversales o muy específicas
  • Pueden ser a través de bienes públicos o a través de intervenciones en los Mercados

Abierto este panorama, surgen otros interrogantes: una vez detectado dónde está ubicada Colombia (en la esquizofrenia que llamó Fidel Jaramillo) ¿son las políticas públicas suficientes, deficientes o insuficientes? Si son suficientes, ¿qué hacer para mantenerlas y mejorarlas? Si no lo son, ¿cuáles son entonces las políticas que hay que adoptar para que lo sean? ¿Bajo qué parámetros se establecen cuáles son las adecuadas y cuáles no? ¿Cuáles son los mecanismos para aplicarlas? ¿Qué tan cierto es que debemos hacer la transición total de las PIT hacia las PDA? ¿Existe alguna forma de combinar ambos tipos de política (de que convivan) o la una excluye a la otra si se está hablando de eficiencia? ¿Cuáles políticas de la PIT deben mantenerse y cuáles no o cuáles deben ser modificadas? ¿Cuáles políticas de la PDM deben adoptarse, adaptarse y cuáles no? ¿Está el Estado Colombiano capacitado para afrontar esta situación y resolver los problemas de las forma más eficaz y eficiente?

Solo hasta el día que entendamos la complejidad del problema y lo veamos en toda su dimensión, surgirá una propuesta que deje de sacrificar los intereses futuros (y presentes) de la sociedad por intereses de corto plazo.

Desde esta perspectiva, ¿existe dentro de los candidatos a la presidencia alguno con el músculo para transformar la estructura en tiempos de crisis? ¿Existe o viviremos más años a punta de curitas?

Festival Malpensante 2008: Pase bien, hable mal

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

6 dAmerica/Bogota julio dAmerica/Bogota 2008 13:34 COT

Afiche del festival

Así fue como se bautizó este año al Festival Malpensante en su tercera versión. El Festival, cuyo nombre hace gala no sólo del nombre de la revista que le dio vida y que dirige Andrés Hoyos desde hace casi 12 años, sino que a su vez “Malpensante” se convierte en una especie de adjetivo-apellido –como ellos lo llaman- en el que dejan clara su filosofía de pensar mal y pasarla bueno con eso. Las dos versiones anteriores, fueron bautizadas como F-10 y F-11 -donde la F es de Festival y el número es simplemente el número de años de vida de la revista-; cuyos lemas fueron “¿Juntos pero no revueltos?” y “Arde Bogotá” respectivamente. Este año decidieron dar un cambio tanto al nombre del evento como a su lema: Festival Malpensante 2008: Pase bien, hable mal, y dejar atrás el F-n simplemente porque les pareció que “eso de rebautizar las cosas que uno engendra una vez al año llega a ser una carga”.

Este año, el lema es la condensación de la filosofía de la revista, puesto que su objetivo principal es suscitar el debate, la crítica, la incomodidad, la curiosidad intelectual, frente a todo aquello que amenaza el conocimiento, el aprendizaje, las ideas y la reflexión crítica; pero a su vez, hablar de esas amenazas en un sentido irónico, divertido, burlesco –donde los malpensantes también son el objeto de su burla- y, por supuesto, picante. Esto es pensar y hablar mal, para pasarla bien. Y es que sí, se pasa tan bien cuando se habla mal, o por lo menos eso es lo que a mí me sucede; pero hablar mal por ser malpensante y no malpensada que son dos cosas diferentes y da lugar a malos entendidos. El Malpensante (la revista), se aprovecha precisamente de esos malos entendidos, con los que turban y perturban las mentes de aquellos bienpensantes, y así lo afirma su director con el humor que lo caracteriza cuando habla de ello:

“No hay situación, por mala que sea, que no sea susceptible de…una conferencia inquietante. Hay demasiadas pompas de jabón en la forma de ideas de cliché en el ambiente como para que uno se vaya a dormir tan tranquilo todos los días. Con frecuencia, cuando las ideas-pompa hacen plop!, el espíritu se distiende. Así, el interés básico del festival es desbarajustar un poco el ambiente, pero hacerlo de manera divertida, informada y, hasta cierto punto, constructiva, quizás porque los despejes mentales también sirven para abrir nuevas vías”.

El Festival

La palabra malpensante fue creación del señor Gesualdo Bufalino, escritor siciliano de comienzos del siglo XX y fallecido en 1996 en un dramático accidente de tráfico. Malpensante por naturaleza, Gesualdo escribió un libro de aforismos del mismo nombre, en el que expuso la aguda ironía que lo caracterizaba y que fue traducido al castellano por Mario Jursich Durán, subdirector y miembro fundador de la revista. El Malpensante crea así la Fundación Gesualdo Bufalino en el 2006:

“…con el propósito esencial de ampliar y continuar por otros medios la labor que desde hace casi once años realiza El Malpensante, la revista más prestigiosa de Colombia en los campos de la literatura y de la cultura. De ahí que la fundación aspire a sacar las ideas malpensantes del ámbito exclusivo y a veces excluyente de una redacción, selectiva por fuerza, para exponerlas ante el gran público en festivales, en campañas sobre temas concretos y en debates heterodoxos hechos de cara a la gente”

Y es que el Festival, nace, no sólo como celebración del aniversario número 10 de la revista –lo que no es poca cosa en un país con un consumo cultural y literario tan bajo-, sino como una especie de “medicina” –bálsamo lo llamaría yo- a eso que ellos denominan “ideas simples, pegajosas y equivocadas”, que como bien lo decía, de eso hay mucho en nuestro país; pero no sólo las hay por doquier sino que además se arraigan en nuestro cerebro y se esparcen como diásporas malignas, envenenando y desviando nuestras sociedades.

Es así, como los intelectuales que son, los Malpensantes –sí, así con mayúscula porque son los de la revista- se ven en la obligación casi imperativa de abrirnos los ojos a todos aquellos que navegamos en un mar de ignorancia –que es vasto-, de mostrarnos que lo que tenemos o vemos son verdades a medias, camufladas o maquilladas y de darnos los elementos de juicio suficientes para que descubramos si estamos equivocados o no, si en realidad somos ignorantes y queremos salir de ese marasmo de ignorancia o si por el contrario, decidimos quedarnos ahí por siempre…o tal vez ninguna de las anteriores o todo lo contrario.

Más picante

“Este año el Festival Malpensante tendrá una duración de cuatro días. Como sucedió en las dos convocatorias anteriores, buscamos generar un espacio donde llevar a la práctica nuestro slogan "Pase bien, hable mal" que recoge el espíritu de El Malpensante en el sentido de promover el debate de las ideas ante un público curioso, que no traga entero en materia de verdades preestablecidas y que tiene sus inquietudes orientadas hacia lo que sucede en materia cultural en el mundo contemporáneo”

Sí, fueron 4 días de curiosidad infinita, de deseo profundo y de excitación sin límites. Por supuesto, mi visión es bastante subjetiva; no sólo porque soy una fiel malpensante desde hace 6 años, sino porque es mi primer Festival –y al que anhelaba asistir desde su nacimiento–, así que lo devoré y disfruté con las mismas ganas que un niño se disfruta el parque de diversiones de sus sueños por primera vez.

Como en los Festivales previos, las oportunidades para hablar mal fueron muchas; hubo de todo; desde arte hasta política, pasando por los géneros literarios y medios de comunicación. Los invitados también daban para hacer un bello y atractivo collage, uno muy variopinto, para todos los gustos, la mayoría de ellos latinoamericanos –incluidos los colombianos- dedicados a distintas profesiones y oficios, algunos –sino todos- reconocidos por aquello que hacen porque lo hacen con pasión; como dijo Francisco Goldman: “como si en ello se les fuera la vida”. Y es que gracias a esa pasión, todos ellos también son unos malpensantes, porque son ajenos a las ideas blandas y a la quietud mental.

Entre actores, humoristas, escritores, periodistas, músicos, poetas, productores, fotógrafos, pintores, arquitectos, editores, empresarios, historiadores, directores de cine, artistas plásticos y visuales y muchos más, fueron los encargados de dar vida al Festival con sus malos y reflexivos pensamientos sobre la realidad y todo lo que nos rodea.

Haciendo gala del lema de este año, el Festival abre con la pregunta ¿De qué piensa mal usted? Una pregunta bastante abierta, comprometedora y peliaguda, pero sin embargo, los 5 invitados como buenos malpensantes, salieron airosos y en un tono bastante divertido e inteligente supieron dar respuesta a una pregunta que confesaron, les dio mucho para pensar. Incluso, hablaron mal de sí mismos, como George Packer, quien siendo reportero de conflicto, admitió que sólo el hecho de no conocer ninguna otra lengua diferente a la materna, era razón suficiente para hablar mal de sí mismo; o de sus gobiernos como Francisco Goldman, quien se avergüenza de la imagen tan nefasta que G. W. Bush ha dejado de los Estados Unidos en el resto del mundo y de lo mal que ha conducido al país.

Afuera, en la Tarima Musical estaba Diva Gash, un buen complemento para el vino y los jamones que parecían brotar de la nada, llegando a mano de los meseros que parecían volar; aparecían y desaparecían y sin tener tiempo de aceptar o rechazar a éste o a aquel, por otro flanco aparecían más; era alucinante. Lo que más me emocionó del cóctel no fue él en sí mismo –y debo decir que el vino estaba excelente y los quesos y jamones no se quedaron atrás- sino el detalle. No el detalle de darnos de comer y beber a los asistentes opíparamente, sino el detalle de mostrarnos cuán importantes éramos para el Festival, para mí significó mucho el hecho de que se hubiesen tomado la molestia de haber preparado todo eso para nosotros, no era fácil y no era su obligación tampoco… pero lo hicieron. Y lo hicieron no solamente el día de la inauguración con el cóctel, sino durante los 4 días que duró el Festival, la atención y deferencia para con nosotros fueron totales.

Confieso que tenía miedo, miedo de toparme con un ambiente pseudointelectual, ese al que le he temido y huido toda la vida y con el que me he encontrado algunas veces, especialmente en grandes y reconocidos eventos como el Festival Iberoamericano de Teatro. Pero creo que, precisamente porque este es un Festival que no tiene la envergadura de aquél, aún no es atractivo para aquellos que van buscando la fama y el reconocimiento sólo por “estar” o “pertenecer” o “asistir” a tales o cuales eventos y círculos sociales. Es que ni siquiera los vi donde imaginé que sería obvio verlos: en las conferencias sobre cine, televisión y música, hay algo en este Festival que no es para ellos.

Me encantó poder respirar un aire nuevo y distinto, picante sí, pero refrescante, sobretodo cuando el recurso humano del Festival fue gente maravillosa –entre organizadores, colaboradores, invitados, asistentes-, gente que estuvo ahí porque en realidad disfruta malpensar y lo ejercen como derecho y deber y ese ambiente pseudo intelectual que temía encontrar no existió, o si lo hubo, se esfumó tan rápidamente como llegó. Una amiga mía, luego de salir de una de las charlas me dijo: “como el Festival es ahora muy poco conocido, no te vas a encontrar con la ‘pseudointelectualidad’, pero vas a ver que en unos años, cuando el Festival sea reconocido y tenga cancha eso va a suceder, es la tendencia natural, estoy segura”. Sólo espero que se equivoque.

Había de todo para hablar mal: literatura, cine, música, las ciudades y sus problemas, política, la universidad y sus retos, ciencia y tecnología, periodismo, fotografía, radio, y otros temas más frívolos pero no menos importantes y divertidos como la importancia de ser famoso o las vindicaciones de los placeres sexuales como "la paja" o "tirar fuera de casa".

Me pareció fantástico e interesante, cómo, tantos personajes tan diversos de distintas nacionalidades, oficios, edades y pensamientos, se amalgamaban, debatían, proponían en lo que para mí era una autopista de ideas y conocimiento, que iban y venían de un lado para otro aparentemente sin dirección alguna, pero con un solo objetivo: suscitar la reflexión y la crítica que son las que nos permite hablar mal y pasarla bien.

En realidad pude asistir a muy pocas charlas, sin embargo, salí satisfecha de todas ellas; algunas confirmaron lo que yo creía, otras me dieron los argumentos suficientes para reafirmar ciertas posiciones, otras me descorrieron el velo, otras me enseñaron, otras sólo me divirtieron, una me dio mucho de qué pensar acerca de la ciudad y sus problemas, otra simplemente me hizo admirar aún más a quienes han sido para mí íconos en la historia colombiana y otra me hizo admirar a quienes desconocía pero que ahora les guardo un profundo respeto, incluso, el Festival llegó a un límite que no pensé cruzar: el de mi interés real por la Izquierda y todo gracias a Teodoro Petkoff quien me enseñó a hablar mal de ella en términos malpensantes, a respetarla y verla con seriedad.

Pero, como todo tiene su final –dice el maestro Lavoe-, ésta no iba a ser la excepción y como todo lo bueno, ese final llega rápido –o eso le parece a uno. La Gata y su Improvisto hicieron el cierre del Festival en medio de improvisaciones, risas, participación del público, ingenio y mucho, mucho humor. La bienvenida al Festival Malpensante 2009 estuvo a cargo de Pernett & The Caribbean Ravers quien nos puso a gozar con Positivo, nos dio de comer Papita Groove y Fruta Madura y alguien dijo que por ahí Huele a Mariacachafa. Por supuesto bailé, es condición sine qua non, aunque tratando en vano de imitar el movimiento de caderas de las coristas del grupo que era casi surrealista.

Sólo hubo un par de cosas que son susceptibles de mejorar. La primera, el tiempo. Una hora es suficiente para que el asistente pudiera quedar iniciado –o esa fue mi experiencia personal- y con una cierta sensación de vacío, como pidiendo más, lo cual lleva a mi segundo punto que es, la poca conexión que hubo de los invitados con el público llevando a que la participación de éste último fuera más bien escasa y tal vez provocando o acentuando esa sensación de vacío originada por el poco tiempo. No lo sé.

Notas relacionadas:

Bueno, y después de tanto mal pensamiento, tanto grupo musical, invitado, pasarla bien y todo esto, sólo me queda una pregunta ¿Y de la platica qué? Porque hay que ser sinceros, $15.000 para entrar a una conferencia no me parece caro, es más ni siquiera económico; me parece ridículamente barato –otra cosa es que yo no tenga dinero suficiente- sobretodo si se consideran los descuentos del 50% en boletería para estudiantes y suscriptores y del 10% en Artículos Malpensantes para suscriptores, que supongo eran la mayoría de los asistentes. Si bien es cierto que acudió mucha gente al evento, como es de sospechar, la asistencia a este tipo de eventos no es desbordante, el Festival es selectivo per se y sin proponérselo hace una “reserva del derecho de admisión” natural, y la verdad, espero que siga así. Como también espero que los frutos no hayan sido sólo contemplativos; necesitamos que las finanzas del Festival se sostengan para que nos garanticen su vida por mucho tiempo más.

Las invitaciones

  1. Apartar unos días del mes de Junio para la celebración del Festival Malpensante 2009
  2. Pasarla bien, hablar mal

Una dama en la calle y/o una p**a en la cama

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

17 dAmerica/Bogota junio dAmerica/Bogota 2008 14:16 COT

Nota: No soy muy fanática de hablar de este tipo de temas…pero cuando me pican la lengua…

Hacía 9 años que no me veía con él. Fue un encuentro maravilloso, vehemente, divertido. Hacía poco habíamos vuelto a tener contacto y siempre estaba prometiéndome que, cuando viniera a Bogotá, me llamaría y así fue. Lo invité a desayunar y fue como si el tiempo no hubiese pasado; hablamos de todo, de la familia, los planes, el trabajo y el matrimonio…sí, ¡¡¡el matrimonio!!! Mi primo se casa y casi me voy para atrás cuando me lo dijo. Las razones son muchas; una, no creo mucho en el matrimonio y me parece una empresa tenacísima; dos, está muy joven; tres, todo el mundo se casa (muy joven) y yo ni siquiera tengo con quién; cuatro… etc.

[sigue...]

El pelo

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

18 dAmerica/Bogota enero dAmerica/Bogota 2008 0:01 COT

“Hair is nature’s biggest compliment and the treatment
 of this compliment is in our hands. As in couture,
the cut is the most important element…haircutting simply means design
and this feeling for design must come from within.”

Vidal Sassoon

Corto, largo, liso, ensortijado, negro, rubio, natural, tinturado, descuidado, brillante con extensiones. El cabello se lleva de todas las formas, cada persona decide cómo llevarlo y el estilo que elija representa también un estilo de vida, una forma de vida, de pensamiento, una forma de ser. [sigue...]

No existo

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

13 dAmerica/Bogota diciembre dAmerica/Bogota 2007 17:46 COT

Esto ya es el colmo. Generalmente soy muy paciente con todos los trámites burocráticos, las filas eternas, los colados, la ineptitud e ineficiencia de los empleados, el mal trato de los funcionarios, porteros, celadores, vigilantes, etc., el “vaya aquí” o “pase acá” o “no, eso no es en esta fila” o “sólo atendemos de 1:30 a 2:30” y ridiculeces de ese estilo, dizque con la tontísima concepción de hacer los procesos más expeditos y facilitarle las cosas al ciudadano. ¡Ja! Hoy me río de eso más que nunca… y eso que se supone estamos en una democracia.

[sigue...]

En el mundo a cada rato

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

26 dAmerica/Bogota abril dAmerica/Bogota 2007 11:26 COT

En el mundo a cada rato

Luego de sentirme como un guiñapo, totalmente destrozada y menguada, después de 2 robos en menos de ocho días el valor volvió a mí, la alegría y las ganas de seguir viviendo, después de ver esta película llamada En el mundo a cada rato, al darme cuenta de que lo que perdí al final es recuperable; y si no lo es puedo seguir viviendo mi vida de manera natural porque al menos tengo lo básico y necesario para vivir. Tengo un techo, comida, estudio, amigos que me quieren una madre que me apoya incondicional e incansablemente y además soy muy feliz y afortunada.

[sigue...]

La montaña luminosa

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

13 dAmerica/Bogota abril dAmerica/Bogota 2007 13:24 COT

Era imposible dejar a un lado el tema de “la tierra del Huila que me vio nacer” como dice el bambuco. Así es, nací en el Huila, al sur del país en un pueblo llamado Pitalito al sur del departamento –o sea que soy de los más sur del sur- donde otrora fuera una laguna habitada por los indios laboyos, llamado en ese entonces Valle de Laboyos y de ahí el gentilicio de laboyanos.

[sigue...]

La mujer, su situación actual y la violencia de género

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

2 dAmerica/Bogota febrero dAmerica/Bogota 2007 10:00 COT

El 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Las Naciones Unidas, en los últimos años ha prestado especial atención a este tema dados los altos índices de maltrato femenino a nivel mundial, no sólo por el respeto a los Derechos Humanos y a la Dignidad Humana, sino porque el maltrato femenino y la Violencia a la mujer traen consecuencias desastrosas que no han sido tenidas en cuenta, a nivel social, cultural de desarrollo e incluso histórico.

Sin embargo, la Violencia contra la Mujer no es nueva. Desde varios siglos atrás y gracias a los patrones de información obtenidos a través de nuestras escuelas y nuestra formación religiosa, la mujer está considerada como el sexo débil; frase que por demás ha calado hasta lo más profundo dejando secuelas escalofriantes para el desarrollo integral de la mujer, relegándola a papeles secundarios, en los que “la cabeza” no es muy necesaria. De ahí chistes bastante flojos como “la mujer tiene 4 neuronas 1 para cada hornilla de la estufa”; la discriminación (de cualquier tipo) es la forma de violencia más frecuente, común, pero sobretodo, generalizada y pública.

[sigue...]

Mi mujer no es una santa

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

19 dAmerica/Bogota enero dAmerica/Bogota 2007 0:01 COT

"¿Qué es lo que hace usted con esa puta?" fue lo primero que U le dijo a su primo cuando lo vio llegar a la fiesta con M, su novia. U y M se conocían de antes por el trabajo y bueno, ustedes supondrán que ellos tuvieron su affaire y como se dice vulgarmente M se lo dio. M es una mujer muy voluptuosa –demasiado diría yo-, de tez algo morena y usaba unos ojos azules; le encantan las minifaldas de 10 cm y los escotes profundos, muy profundos. Esto pasó hace como 15 años, en ese entonces M tenía un trabajo que le implicaba tratar con muchos hombres –todos doctores- y bueno, ella es lo que las abuelas llaman una “casquifloja”; las mujeres de buena moral, una “vagabunda”; los hombres, una “mujer fogosa” y otros tantos, una “calenturienta”. Ella no tenía reparo en estar con cualquier hombre, siempre y cuando le gustara, y en cualquier sitio –fuera el que fuera-. [sigue...]

La cocaína pediátrica y el TDAH

Columnas > Nota con fusa Por: Bailarina

24 dAmerica/Bogota noviembre dAmerica/Bogota 2006 17:16 COT

El TDAH, o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, es un síndrome al que se le ha dado la categoría de enfermedad. El mundo está en alerta. El TDAH es la “enfermedad” que se ha puesto de moda, sobre todo en EUA y España.

[sigue...]

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