La problemática del mercado laboral: ¿el triciclo nuevo del gobierno?
Artículo destacadoPor Julián Rosero Navarrete
jueves 15 de noviembre de 2007 18:52 COT
Cuando de pequeños nos regalaban un triciclo nuevo, lo primero que muchos hacíamos era mostrarlo a los otros niños para presumir, para que se dieran cuenta de nuestra mejora como resultado de nuestra nueva adquisición. Lo mismo pasaba a lo largo de nuestras vidas con objetos como Nintendos, patines, bicicletas y hasta en algún momento, novias bonitas. Esto es algo normal, ya que son cosas vacuas y pasajeras con las cuales se podía presumir para aumentar nuestro ego. No obstante, es preocupante cuando, desde un gobierno, a las cifras “nuevas” de desempleo que se han estado arrojando los últimos dos meses se les dé el mismo manejo para lograr el efecto de “triciclo nuevo”.
El desempleo y los problemas del mercado laboral son la señalización ―desde una perspectiva keynesiana― del desempeño de la economía vista desde un plano global. Si algo anda mal en el mercado laboral, no se puede asumir que una economía anda bien. Pues bien, eso era lo que estaba pasando en Colombia en los primeros meses de 2007, cuando las cifras de desempleo mostraban una desmejora comparadas con las de finales de 2006, mientras la economía crecía a niveles sin precedentes en la historia reciente de nuestro país. Era obvio que existían problemas. La economía no podía ir tan “sobre ruedas” como el gobierno y las cifras del DANE promulgaban.
Este comportamiento de la economía, en su momento, se podía explicar por dos vías diferentes:
- En realidad el crecimiento se estaba dando en sectores no intensivos en mano de obra pero sí en capital y en tierras. Resultaba algo sensato pensarlo pues la inversión, creciendo a niveles superiores al 25%, se estaba concentrando en sectores como la minería y la extracción de recursos naturales, caracterizados por ser intensivos en capital y no en mano de obra. También, el incremento vertiginoso del cultivo de palma conllevaba a tener crecimientos en el valor de la producción, pero por ser este un sector intensivo en tierras y no en mano de obra, no tenía el impacto en la mejora de la dinámica del mercado laboral.
- Las cifras del mercado laboral producidas por el DANE, de alguna forma, no estaban logrando la manipulación que sí tenían las de la producción bruta interna. Se puede decir que esta es la vía menos sensata: ¿cómo un gobierno manipula las cifras de crecimiento para mostrar mejoras, pero no las del mercado laboral con el mismo fin? En alguna ocasión alguien me argumentó la posibilidad que este escenario estuviera ocurriendo. No obstante, es complicado pensarlo así.
Sin embargo, el gobierno nacional se percató de las inconsistencias que la opinión pública señalaba. Esta fue una gran pelea entre el gobierno y el DANE, al punto que agarraron las encuestas y las “torturaron” hasta que las pobres confesaron; el problema: el cambio de metodología. Lo que supuestamente pasó radica en el diseño de la nueva encuesta lo cual hizo que se incrementaran de manera vertiginosa el número de inactivos, disminuyendo en comparación a la metodología anterior el número de personas económicamente activas. Con la caída de la población económicamente activa producto del diseño de las encuestas, y un número de personas desempleadas constante o creciente, la razón entre desempleados y población activa se incrementó. Ahora bien, cuando después de la revisión metodológica los problemas metodológicos sucumbieron, los resultados en materia de empleo comenzaron a mostrarse favorables, y junto al notable crecimiento de la economía, se convirtieron en el “triciclo nuevo” del gobierno.
Aún así, surgen muchas dudas al respecto. La primera observación que un economista sensato haría es que el desempleo y las problemáticas del mercado laboral son algo serio. No es algo de cambiar metodologías y torturar encuestas hasta que todo se muestre “favorable”. Vuelvo y repito: el comportamiento del mercado laboral es la señalización del desempeño económico.
En muchos foros, a este tipo de teorías sobre la situación actual, en el mejor de los casos, se las descalifica y a sus expositores se los señala por “querer tapar el sol con un dedo”. Sin embargo, como la política pública en los últimos dos cuatrienios ha estado enfocada en fortalecer el sector defensa en pro de la seguridad, el gobierno necesita mostrar mejoras en otros sectores y planos de la política y economía nacional. En el plano laboral, la mejor forma de aumentar el empleo en el corto plazo es flexibilizando la legislación y cambiando constantemente la metodología de medición al interior del mercado de trabajo. En efecto, tras la ley 789 de 2002 (reforma laboral) y el cambio de metodología en la medición, el desempleo pasó de 16,1% en enero de 2003 a 10,7% en septiembre del presente año. La pregunta que debemos hacernos es ¿qué tan cierta fue esa mejora en el mercado laboral? ¿Fue una mejora nominal en las cifras o fue un incremento real en la ampliación de la fuerza de trabajo empleada? ¿Se está percibiendo cuestiones como el comportamiento de la informalidad y las condiciones laborales? Si hubo nuevo empleo, ¿cuál es la calidad de éste?
Para poder responder ese tipo de preguntas, es necesario dejar las cifras light a un lado y empezar a analizar de fondo el problema del mercado de trabajo, desde la perspectiva de la informalidad y el subempleo.
Informalidad
Dentro de la informalidad, se encuentran las personas subcontratadas y todas aquellas que no tienen acceso al sistema de seguridad social pero desempeñan alguna actividad remunerada. Según el DANE, estos pasaron de 4,5 millones en 2002 a casi 5 millones en 2006. De otra parte, una señal del incremento de la informalidad laboral es el auge de las CTA (Cooperativas de Trabajo Asociado), las cuales, sirven de intermediarias en el mercado laboral para sus trabajadores y asociados, y son apetecidas por las firmas porque ofrecen trabajadores con menores costos laborales; es claro que las CTA no pagan parafiscales, ni salud, pensión y cesantías a sus asociados, por lo que ellos, los asociados, trabajan bajo informalidad. Es más, para sostener las CTA se debe pagar una cuota por asociado, quien no sólo trabaja de manera informal sino que tiene que pagar un pequeño monto por seguir en la cooperativa. Por otro lado, estas cooperativas se caracterizan porque la mayoría de sus asociados perciben tan sólo un salario mínimo. De entrada, en la negociación del TLC con EUA, los negociadores norteamericanos señalaban que las CTA son un tipo de competencia desleal con su empresariado por la absurda brecha entre los costos del trabajador de CTA y el trabajador formal en EUA[1]. Así pues, el total de CTA se ha incrementado casi 6 veces en comparación a 2002, y sus asociados, actualmente han pasado la barrera de las 450.000 personas, casi 12 veces más en comparación al año 2002[2].
Subempleo
Por otro lado, el problema del subempleo es una molestia latente para exaltar las mejoras desde la perspectiva estadística. En un principio, se alardeaba con las cifras de desempleo pero se escondía, como una “travesura”, los resultados en materia de subempleo; este último concepto, en pocas palabras, son las personas que están subutilizadas y además se encuentran en condiciones laborales desfavorables en su perspectiva. Claro está, el DANE volvió a revisar la metodología y la remendó: ahora existe subempleo subjetivo y objetivo, y ¡todos contentos!. Por lo tanto, ya no se manejan niveles de subempleo superiores al 30% como antes, sino que, vía la utilización del subempleo objetivo, los actuales niveles no superan el 10%.
Así que, con todo lo anterior, lo que cualquier persona del común puede inferir es que se ha incrementado el nivel de empleo de manera nominal (no real), y además, se flexibilizó la normatividad sacrificando condiciones laborales favorables por impactar en las cifras para manipular la opinión pública. Se puede decir que el gran problema radica en el esfuerzo del gobierno por mostrar mejoras visto desde la perspectiva estadística, pero en el plano real, tan sólo se han presentado salidas de corto plazo las cuales no tienen un impacto serio en la mejora de la situación laboral en Colombia. Todo por generar un efecto similar al “triciclo nuevo” frente a los críticos y estudiosos escépticos de la materia. Ahora, vuelvo y digo: el comportamiento del mercado laboral es la señalización directa de la dinámica económica, entonces, implorando que se deje a un lado las cifras light, ¿qué es lo que en serio está pasando con la economía nacional?
[1] Tomado del diario Portafolio, 7 de noviembre de 2007, p. 7.
[2] Ibidem.
viernes 16 de noviembre de 2007, 12:29 COT
¿O sea que el gobierno ha cambiado la forma de medir para poder mentir?. Yo diría que así miente de una manera muy ladina y convincente con datos medibles y supuestamente palpables.
Que triste esto.
Porque lo que la gente experimenta en la calle es otra cosa: un empobrecimiento fuerte de la clase media y una condiciones de trabajo insostenibles.
sbado 17 de noviembre de 2007, 09:50 COT
Pues es interesante el cuento … me gustaría que los lectores de esta columnas se metieran a la página del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la UNAL, y leyeran la serie Bien-Estar y Macroeconomía de 2006 … ahí, hacen un recuento de cómo hacen un cambio metodológico para medir la pobreza . Es claro que el resultado, fueron menos pobres …
sbado 17 de noviembre de 2007, 10:19 COT
Julián, muy interesantes tus artículos. Me alegra tener tan bien "lleno" un vacío que teníamos en nuestra "soviética" publicación.
En la página del CID (versión vieja) está Bienestar y Macroeconomía 2002-2006. Toca aprovechar antes de que lo quiten…
Un saludo y bienvenido a equinoXio.
sbado 17 de noviembre de 2007, 15:48 COT
Julián David: Llegas a revitalizar equinoXio. ¿Quién mejor que tú para estos análisis económicos?
Cortinas de Humo, una constante en la actualidad que maneja el gobierno para, como siempre, quedar bien. La realidad se vive en Colombia y la evidenciamos cuando vamos al súper mercado y necesitamos sacar más dinero del normal, a pesar de la competencia entre almacenes en cadena con descuentos y promociones.
¡Te recibimos con un cálido abrazo, bienvenido a equinoXio!
domingo 18 de noviembre de 2007, 15:14 COT
les agradezco los comentarios … sólo intento dar una perspectiva crítica de la situación. Trato en lo posible de alejarla de cualquier consideración política, y más bien, acercarme cada vez más a la objetividad … es verdad que no existe, pero eso intento ….
Saludos a todos!
domingo 18 de noviembre de 2007, 22:04 COT
Crecimiento?