Hacia una metaética política
Artículo destacadoPor Javier Akerman
lunes 23 de junio de 2008 0:06 COT
Estamos viviendo una situación internacional de distanciamiento entre los representantes gubernamentales de los distintos estados nacionales y la ciudadanía. No entraré en un análisis pormenorizado de las causas que han propiciado este clima político, que viene gestándose desde hace décadas y más especialmente desde los dramáticos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001. Es mi deseo ofrecer en este artículo una reflexión personal desde un punto de vista ético de esta crisis de relación entre el Estado y los ciudadanos, que nos está llevando paulatinamente y de forma inexorable a un modelo de dictadura global.
Estamos perdiendo control sobre el propio Estado y las cotas de libertad individual y colectiva están reduciéndose de forma alarmante. En pleno siglo XXI y bajo el pretexto de la seguridad nacional estamos cediendo derechos fundamentales y las propias libertades individuales a los gobernantes. Y no me estoy refiriendo solamente a los EUA y su “guerra contra el terrorismo internacional”, que es la cara más conocida del nuevo fascismo del siglo XXI. En España, por ejemplo, el gobierno del Sr. Zapatero ha aplicado el denominado “canon” o tasa digital que a partir de este mes gravará a los CD, DVD, teléfonos móviles, etc, un canon que nace con la disculpa de que hay que compensar a los autores de las descargas y copias ilegales de textos y canciones a través de soportes electrónicos.
Para el gobierno socialista español actual somos todos delincuentes en potencia y, por tanto, debemos ser penalizados. No importa que yo no infrinja la ley de derechos de autor, me van a penalizar anticipadamente. Esa es la esencia (antidemocrática esencia, obscena esencia) del canon digital, que acaba de caer sobre nosotros en forma de orden ministerial. Según cálculos de la “Plataforma Todos contra el Canon”, esto supondrá un incremento medio del 24% del coste de aparatos y soportes, con un sobrecoste anual de 220 euros por hogar.
Y todo para devolver el favor a la gran entidad de gestión de derechos de autor, la SGAE (Sociedad General de Autores de España) que son los intermediarios que se van a lucrar con este feudalismo digital. No es extraño que hasta los propios socialistas protesten. Y no hablemos del cierre de seis páginas en Internet que son críticos contra el Estatuto de Cataluña y con el propio gobierno socialista español. La libertad de expresión ha sido atacada. La censura ha vuelto con nuevos bríos. Seguro que en su país, amigo lector, usted podrá encontrar muchos casos similares. Lo grave es la falta de respuesta popular en defensa de los derechos conculcados. O en los casos en que sí hay respuesta (como el “No a la Guerra” en España y otras naciones europeas contra la invasión de Irak) el gobierno hace oídos sordos al clamor del pueblo y a sus legítimas reivindicaciones. Debemos rearmarnos de valores éticos y hacer oír nuestra voz si queremos que el Siglo XXI no sea el siglo de la Dictadura Silenciosa.
El “factum” moral
El “factum” moral, es decir, el “hecho” dinámico que nos debe conducir a una moral política, debe ser impulsado por la conciencia de libertad del hombre, libertad que ofrece la posibilidad de decidir desde uno mismo que es lo que debemos hacer ante determinadas circunstancias. Este es un dato empírico, un dato que surge fruto de la experiencia. Por más difícil que a un político le resulte delimitar lo que es bueno o malo en un determinado momento, o si se encuentra desorientado y “relativizado” al analizar un específico momento histórico como el que vivimos, debe ejercer una profunda reflexión que intente, en la medida de lo posible, estar exenta de prejuicios. Es decir, en la praxis política debemos pensar por encima de contradictorias configuraciones rígidas de modelos o de partidos y hacer uso de otras facultades inherentes a la naturaleza humana como son: el diálogo y la empatía social.
Si defendemos como piedra angular de nuestro sistema la Democracia, que en su más profundo significado promueve la libre decisión del pueblo de elegir, decidir y dialogar su futuro, hoy más que nunca debemos hacer uso, cada ciudadano, cada político, de ese “factum” que nos lleva al deber, al cómo debería hacerse política en situaciones como la que vivimos; para hacer que las cosas sean distintas y mejores de lo que son. Este es el verdadero proyecto del hombre, que sabe ejercer la autocrítica y sabe desprenderse de intereses particulares en pro del bien común. Ahí está la dimensión ética y metafísica del ser humano en su vertiente social.
El “factum” moral presupone, pues, la libertad, en su carácter imperativo y categórico de exigencia absoluta y que se impone por sí misma, comporta una libertad asimismo absoluta y plena, de decidir por si misma desde si misma, no en virtud de motivos extrínsecos o circunstanciales. Libertad de decisión del propio ser, uno de los pilares en los que se sustenta el ideal social, sin el cual no podría haber igualdad ni justicia. Hoy estamos sufriendo una dialéctica cerrada entre libertad y negación de la misma, no existe el diálogo que es (y no debe dejar de ser) el motor que abra caminos, no que los cierre. Ahí está la diferencia entre dialéctica que empobrece y el diálogo que abre, ilumina y es el verdadero “factum” de la moral. Porque el diálogo nos lleva al otro, nos abre en perfecta simbiosis a los demás. La dialéctica sin “factum” es un monólogo que embrutece, un “diálogo circular”, endogámico y causa principal de crispación y enfrentamiento.
Los ciudadanos debemos identificar el “factum” moral, porque nace desde nosotros hacia los demás, se desprende para dar, en el ejercicio de la libertad que nos hace más hombres, más humanos. De lo contrario se corre el peligro de que al actuar impulsado por la dialéctica sin el mencionado “factum” nos lleve a un a una insulsa declaración de intenciones, es decir, palabras vanas, vacías de contenido esencialmente ético, tal como ha ocurrido con la Declaración de los Derechos Humanos de 1948. ¿Por qué? Porque se han escrito como base de una Ética Universal, ejemplarizante, pero si los políticos, ciudadanos y la sociedad en general no trabaja su “factum” moral, no se llega a “sentir” ni “entender” moralmente dicha Declaración; se queda en lenguaje, en farisaica lisonjería pueril a la que recurrimos hipócritamente para lavar nuestras conciencias.
De la ética a la metaética política
Los ciudadanos debemos intentar ir de la ética a la metaética, es decir, a un código ético racional que impulse el sentimiento del hombre desde si mismo, a través del sano ejercicio de la reflexión libre. Así pasamos de la ética sociológica o etnográfica a la metaética política, la que se da desde si misma a los demás para que ellos descubran también sus valores en si mismos. Debemos unir hechos (“factum”) con códigos reflexivos que enseñen a los ciudadanos a ser libres, a ejercer reflexiones libres, a dialogar por y hacia, no desde y sobre.
La metaética en las Ciencias Políticas sería el diamante que se va tallando desde uno mismo hacia los demás. Es un profundo ejercicio de renovación interior. Una Metafísica que se extiende al ámbito político. El hombre debe reflexionar para no cerrar los límites de su libertad y, por lo tanto, la de los demás. Este ejercicio de reflexión debe comenzar a aplicarse en los hogares y en las escuelas.
El relativismo ético que impera hoy es producto, fundamentalmente, del modelo consumista y capitalista que embrutece al individuo y merma su capacidad de análisis crítico. Hace del hombre un ser egoico en lo personal y egoísta en lo social, sin otros valores a los que admirar y lo que es muy grave, con la incapacidad de sentir dichos valores éticos. Eso lo podemos percibir de forma muy clara en el lenguaje empobrecido de una gran parte de la juventud. La pobreza lingüística nos está mostrando la pobreza del pensamiento, pues al disminuir su capacidad crítica es mucho más fácil su adoctrinamiento consumista y relativista. Debemos ser valientes para enfrentarnos a esta encrucijada en la que no solo nos estamos jugando la libertad sino la esencia misma que nos humaniza.
lunes 23 de junio de 2008, 05:41 COT
¡Qué bárbaro!, ¡Qué profundo análisis!; me has dejado sin palabras. Si en los blogs y en los medios de comunicación se escribieran artículos como éste, creo que el pensamiento de la gente iba a ser muy diferente. Los blogs no deben ser simplemente un puro divertimento o hablar únicamente de literatura y de arte en “estado puro”, siendo, como son, una potente herramienta de comunicación, artículos como el tuyo, son no sólo necesarios sino ya muy urgentes.
Muy lúcido el artículo, ciertamente y no cae en la demagogia fácil ni en las consignas de moda del progresismo; repito, es profundo y con un análisis cuidadoso y se remata con una serie de propuestas muy claras.
Pues, como estoy tan de acuerdo contigo, y me dejaste sin nada que decir, pues no voy a decir nada más.
Saludos fraternales
Jordi
lunes 23 de junio de 2008, 05:45 COT
Estimado Jordi:
Ante todo gracias por tu comentario, me alegro que te haya gustado. En pleno siglo XXI debemos hacer un esfuerzo todos juntos para salir del pesimismo y la pasividad social y pasar al activismo dialéctico y ético.
Un fuerte abrazo.
lunes 23 de junio de 2008, 14:28 COT
Y hablando de ética: ¿Cuál es la ética de celebrar los actos criminales de Uribe y jamás hablar de temas como las fumigaciones al campo con glisofato y paraquat, del desplazamiento de cientos de miles de campesinos colombianos a los países vecinos, de quitarle la tierra a estos para dársela a las corporaciones, de justificar el genocidio para exterminar un partido político, de culpar a los países vecinos por los problemas generados por la corrupción de nuestra clase dirigente?
Estoy, en verdad, hablando de la ética de los escritores de este y otros blogs. ¿Que tal hablar de eso? ¿Por qué no?
lunes 23 de junio de 2008, 15:24 COT
Señor Tequendamia:
Por hablar se podría hablar de muchos temas. En mi caso debe comprender que no vivo la realidad de Colombia porque no resido en dicho país y no podría ser objetivo a la hora de analizar e informar sobre los temas que usted propone, quizá otro columnista de equinoXio sí pueda hacerlo. Cuando escribo sobre algo concreto lo hago desde la perspectiva de una información previa y, en mi caso, por haber vivido durante un tiempo en el país de origen (EUA, Nepal, Tibet, África, etc.)
Y siempre desde una reflexión personal, que puede ser discutible y criticable, pero que es producto de un trabajo reposado e imparcial. No veo entonces, sinceramente, donde está el error ético en mi caso, como usted da a entender en su comentario.
Un cordial saludo.
lunes 23 de junio de 2008, 18:48 COT
La dictadura silenciosa, como la llama el autor, no es más que la derrota de la democracia que paulatinamente se nos volvió una mediocracia, ejercida desde los medios y las encuestas y mediocre como sistema que se autorregula. El voto se convirtió en una ceremonia insulsa y apenas legalizadora de la democracia en la que, como bien lo dice Javier, los ciudadanos hemos perdido el control del estado.
Ahora bien el artículo propone una salida a la situación, sin embargo yo, no se si por bruto o por ciego, lo único que veo es un sinsalida, sólo pequeños grupos de ciudadanos concientes defienden a todo el resto de la sociedad estupidizada que llega incluso a odiar a quienes los defienden acusándolos incluso de justificadores del crimen entre otras.
Como dice un compañero de trabajo, estamos cagados y con el agua lejos.
Un saludo.
martes 24 de junio de 2008, 02:27 COT
Estimado Juan Diego:
La salida a esta encrucijada no es fácil, por supuesto. Pero no hay que perder la esperanza. Tendrán que pasar varias generaciones, probablemente, antes de que se origen cambios en este modelo de sociedad que está abocado, por si mismo, al fracaso. La conciencia del cambio hacia un nuevo paradigma social es cuestión de tiempo y de no desistir en el empeño.
Un cordial saludo.
martes 24 de junio de 2008, 03:47 COT
Si Jordi dice que el artículo vale la pena, es que vale la pena. Voy a leerlo 😉
martes 24 de junio de 2008, 10:35 COT
Espero que te guste Quico y en todo caso bienvenida sea tu opinión.
Saludos cordiales.
martes 24 de junio de 2008, 22:14 COT
Javier:
Lúcido y excelente análisis, sobre todo lo primero. El cambio y la emancipación son internas, sin embargo se necesita de una sociedad que permita y comprenda que ello sea posible.
Un saludo especial!
mircoles 25 de junio de 2008, 02:47 COT
Estimado Germán:
Gracias por su comentario. El camino será largo, pero tengo fe.
Un abrazo.
jueves 26 de junio de 2008, 17:00 COT
En efecto, el camino será largo. Y la fé será más que necesaria. ¿Los blogs serán acaso el comienzo de una respuesta, de un camino? En todo caso la posibilidad de expresarse e intercambiar para quienes tienen acceso a las nuevas tecnologías (que no es una mayoría) nunca ha sido tan grande. Y la altura de muchos blogs, como éste, forman sin duda, parte de la esperanza.
jueves 26 de junio de 2008, 19:52 COT
Estimado Leonardo:
Los blogs o bitácoras virtuales son una poderosa herramienta para difundir este tipo de mensajes. Pero en el mundo de Internet cada parte depende de un todo (llámese “servidor de acceso”, etc.) El control de este espacio libre será una realidad si no estamos alerta para evitar la confiscación de la libertad q
jueves 26 de junio de 2008, 19:54 COT
Un cordial saludo Leonardo y gracias por su comentario.
jueves 26 de junio de 2008, 20:36 COT
Si es legal es por lo tanto ético, parecer ser la tendencia del pensamiento gringo y que Uribe ha tomado de su maestro George Bush para Colombia. Por ejemplo, Álvaro Uribe para salvar a su amigo personal Víctor Patiño Fómeque lo extraditó a los Estados Unidos, algo legal que además le da popularidad. En Estados Unidos Patiño Fómeque confesó algunos de sus crímenes y ahora sale libre y con una nueva y secreta identidad lo cual le permitirá volver a Colombia y continuar cometiendo masacres. Todo fue hecho dentro de la legalidad pero claramente le hace un daño inmenso e irreparable a la sociedad Colombiana.
Uribe y su amigo Patiño Fómeque se felicitan por lo bien que les salieron las cosas, pero no hay duda que Colombia sigue llevando del bulto.
jueves 10 de julio de 2008, 14:34 COT
Hola:
A raiz de lal iberacion de los detenidos por las FARC les presento este texto que es un de los 4,000 que tenemos, lo que la humanidad se da cuenta que nosotros estamos secuestrados por el CAPITALISMO; acaso no se dan cuenta que en ella se permite libremente, protitucion, drogas, alcohol, armas, violaciones, pedofilos, ladornes y toda calaña del mal nace del capitalismo y el que nos va liberar de toda lacra como esta es EL COMUNISMO ojo pero el comunismo que tome en cuenta a Dios, La Union Sovietica cayo justamente porque desprecio a Dios; pero hoy gracias a Dios ya se estan dando cuenta todos los que quieren otro mundo fuera del capitalismo y para llegar a ella llega esta maravillosa doctrina que se lo presentamos LA DOCTRINA DEL CORDERO DE DIOS. estamos en http://www.alfayomega.com.pe para que tengan una idea de que es esto por lo menos lean uno de los 4,000 que tenemos.
Un saludo desde Lince Lima Peru
Sinceramente
Eudelio
http://www.alfayomega.com.pe/rollos23.html