Deportes curiosos
Columnas > Con los taches arribaPor Rafa XIII
lunes 27 de agosto de 2007 20:05 COT
No todo en el ancho mundo esférico, ovalado y rectangular del deporte tiene que ver con las grandes multitudes, estadios llenos, pistas y canchas en las que los ganadores se cubren de glorias y medallas por sus triunfos y los perdedores –los buenos perdedores- aceptan la superioridad del vencedor y se conforman con el segundo o tercer lugar de los podios.
Hay también prácticas que por ser endémicas de algún sitio recóndito de la tierra, apenas despiertan interés en el lugar en que se juegan, y sus anónimos deportistas se convierten en héroes locales de caserío, o en el mejor de los casos de una comarca o país.
Uno de estos deportes exóticos / excéntricos / raros / curiosos es el bozkashi real, catalogado como el juego nacional de Afganistán. En esta competición se conjugan la mayoría de las tradiciones de caza y equitación delas tribus nómadas afganas. El bozkashi real, que es algo así como una “liga premier” del bozkashi común, se disputa en marzo y octubre de cada año en Kabul. Un grupo de jinetes trata de apoderarse del cadáver de un cordero degollado, amarrándolo con un lazo para llevarlo hasta una meta predeterminada. Aquí vale casi todo para deshacerse de los rivales, lo que implica tácitamente tumbar a otro jinete de su caballo o hacer que el animal se desboque y pierda el rumbo de la competencia. El premio a todo esto es la preciada Copa Nacional de Bozkashi.
Un deporte de invierno, que de a poco se ha abierto paso es el curling, aunque todavía cause extrañeza ver el desarrollo de un evento de esta categoría. El objetivo de esta disciplina es hacer deslizar sobre una pista de hielo una voluminosa piedra circular de entre 15 y 25 kilos, provista de una manija como la de una plancha en la parte superior, hasta unos círculos concéntricos semejantes a un blanco de un polígono. La piedra es impulsada de un tirón y de ahí en adelante, los cuatro integrantes del equipo tratan de “ayudarle” en su recorrido hacia el blanco, frotando el hielo con unas escobillas. Cada equipo tiene derecho a diez rondas de dos lanzamientos cada una. Los puntos se otorgan dependiendo de la cercanía al centro del blanco, y gana el equipo que más puntos sume al término de las diez rondas dobles.
También en el hielo se practica el biatlón, en donde se combinan el esquí alpino y el tiro con fusil. Este deporte, aunque ha hecho parte del ciclo olímpico de invierno solamente es popular en zonas nevadas de Suiza y Austria. La competencia presenta tres modalidades: la primera tiene una carrera de 20 kilómetros en esquí, con cuatro paradas para hacer una ronda de cinco tiros en cada una. De las cuatro paradas, en dos se deben hacer los disparos estando de pie y dos, acostado en el piso; la segunda es una cerrera de 10 kilómetros de esquí y dos rondas de 10 disparos. Una ronda es de pie, y la otra, acostado; y la tercera es una carrera de relevos de 7,5 kilómetros, con dos rondas de ocho disparos. Una ronda de pie y la otra acostado. Cada blanco no acertado se penaliza con una vuelta a un óvalo de 150 metros antes de entregar el relevo.
La denominada pelota ecuatoriana o chaza –que también se juega en el sur de Colombia- guarda cierta similitud con el tenis, pues tiene una pelota de caucho macizo a la que golpea con un disco de madera forrado de cuero y provisto de taches, aunque hay variantes de esta “raqueta”. Existe una modalidad de chaza en la que se golpea la pelota directamente con la parte interior de la mano.
La chueca o palín es un ancestro mapuche del hockey, practicado en Chile desde tiempos inmemoriales. Se enfrentan dos equipos de 30 a 40 jugadores, que tratan de meter una pelota en una especie de portería pequeña, utilizando unos palos curvos llamados palines.
Y por supuesto, en este recuento no pueden faltar el coleo colombo venezolano, llevado a cabo en una pista, conocida como “manga”, en la que un jinete persigue a caballo a una res y trata de derribarla tirándola de la cola. Por último, sería imperdonable no mencionar el raizal tejo o turmequé, heredado de los aborígenes chibchas, en el que cuartos, sextos o mano a mano (equipos de cuatro o seis integrantes, o de manera individual) lanzan un disco de hierro macizo a una llena caja de greda –o de plastilina- en cuyo centro está incrustado un cilindro de hierro (el bocín), coronado por cuatro papeletas triangulares rellenas de pólvora, llamadas “mechas”. La puntuación se otorga por hacer estallar una de las mechas golpeándola con el tejo (balazo), por introducir el tejo en el círculo del bocín (embocinada) o por hacer moñona (introducir el tejo en medio del bocín, pero a la vez haciendo estallar una mecha). Lo que hace único a este deporte es que, a diferencia de otras disciplinas, en la mayoría de las ocasiones, no está acompañado de entrenamientos, dietas rigurosas ni bebidas hidratantes tipo Gatorade. No. Al lado del tejo, están a la orden del día la chicha, el guarapo, la cerveza y la fritanga (chorizo, morcilla, bofe, longaniza, chunchullo… etc.).
martes 28 de agosto de 2007, 09:19 COT
¡Qué boleta de comentario! No decía nada de lo que aparecía al principio. Qué chanda bay
martes 28 de agosto de 2007, 13:05 COT
¡Vea pues! alguien que se dice llamar “Jessica Viviana” tildando algo de “boleta…”
Saludos a Angela Yorleni y a Yury Jasbleidi, que deben ser parientes suyas.
martes 28 de agosto de 2007, 16:01 COT
Muy buen artículo. pero en cambio de gatorade, habría qe incluir a “aguila” o “costeña” como las bebidas oficiales del turmequé colombiano. Así no tendríamos delgados beckamps como ejemplo de salud. sino a don chinche o al culebro, pero desafortunadamente no cabrían en las mallas de un adidas. . .