El día que Dios hable
Miércoles 9 de Abril de 2008 23:45 COT
El 9 de abril de 1948 el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, y los hechos de violencia que el mismo desencadenó, partieron en dos la historia de Colombia. La desaparición del caudillo, quien entonces representaba la reivindicación de los anhelos populares, abrió más la brecha entre ricos y pobres, dejando en estos últimos una imborrable marca de insatisfacción, frustración e impotencia políticas, que se reflejan modernamente en el abstencionismo. Y la política sigue siendo el rastrillo que barre las pretensiones de los hombres y mujeres, quienes solo aspiramos a vivir en paz, sobre el suelo en el que nos correspondió nacer.